Roger Federer debutó con una cómoda victoria ante Carlos Berlocq en el Masters 1.000 de Roma. El suizo, que estrenó su condición de número 2 del ranking ATP, se topará ahora con Juan Carlos Ferrero. Nicolás Almagro y Marcel Granollers también pasaron de ronda.

Tras ganar en Madrid hace apenas tres días, Roger Federer dejó una puerta abierta a no participar en Roma esta semana. Tenía que ver si su cuerpo reaccionaba favorablemente al castigo de una semana exigente. Llegó, se probó y decidió saltar al tapete. En su estreno en la Pista Central de la Caja Mágica, el de Basiela superó sin problemas al argentino Carlos Berlocq, al que venció por un marcador global de 6-3 y 6-4 tras una hora y nueve minutos de juego. A pesar del viento, que sopló de costado en el coso; y de la lluvia, que aparició por momentos sobre la pista -no obligó a parar el partido-, Federer dominó de principio a fin el desarrollo del duelo. Quebró a su rival en el inicio y se dejó llevar para cerrar el primer acto. Supo ser paciente y poner la puntilla en el segundo acto antes de que se llegase al tie-break. En octavos de final, Roger tendrá que medirse a Juan Carlos Ferrero. Ambos se han enfrentado hasta la fecha en doce ocasiones, con un bagaje de 9-3 favorable al suizo.

En cuanto a los españoles cabe destacar las victorias de Nicolás Almagro Marcel Granollers ante el estadounidense Sam Querrey (7-5, 6-2) y el italiano Fabio Fognini (6-3, 6-4) respectivamente. Peor suerte corrió Guillermo García-López, eliminado a manos de Gilles Simon (6-4, 2-6, 6-4).

Entre los favoritos no falló el argentino Juan Martín del Potro, que resolvió su compromiso ante el rusoMikhail Youzhny por 6-4 y 6-2, si bien dejó muestra de problemas físicos; ni el checo Tomas Berdych, que resolvió su compromiso ante el austriaco Lukasz Kubot por un tanteo de 6-4 y 6-1.

No pudo comenzar mejor para los Thunder de Oklahoma City la eliminatoria semifinal de la Conferencia Oeste al vencer por paliza de 119-90 a Los Ángeles Lakers en el primer partido de la serie que disputan al mejor de siete.

De nuevo la combinación del base Russell Westbrook y el alero Kevin Durant fue demoledora en el juego ofensivo al imponer desde el primer cuarto su eficacia y acierto que rompió a la defensa de los Lakers, que se mostraron siempre como un equipo cansado y sin recursos para frenarlos.

Si Westbrook se encargó de dirigir con una rapidez endiablada las acciones de ataque de los Thunder, Durant lo apoyó con los tiros y 25 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias, que también dejaron en evidencia al escolta estrella de los Lakers, Kobe Bryant, que no pudo sobresalir demasiado del pobre nivel de juego que mostró su equipo.

Junto a Westbrook y Durant, una vez más, surgió el Sexto Mejor Jugador de la liga, el escolta reserva James Harden, que ignoró por completo las provocaciones dialécticas que el alero Metta World Peace hizo antes del partido, y le dio una lección de profesionalidad y baloncesto en el campo.

Sus 17 puntos sirvieron para que los reservas de los Thunder aportaron 50 tantos por tan sólo 26 que lograron los de los Lakers, que solamente estuvieron al frente del marcador al inicio del partido.

Luego los Thunder se hicieron los amos del partido en todas las facetas del juego y se fueron al descanso con la ventaja parcial de 15 puntos (59-44), que incrementaron en el tercer periodo con una racha de 15-2 que dejó sentenciado el partido y el cuarto lo dejaron para que lo jugasen los reservas.

El tercer periodo fue una auténtica exhibición de los Thunder con sus triples y mates ante el delirio de los seguidores del equipo de Oklahoma City, que se mostró superior en todos los aspectos del juego, pero especialmente en cuanto a fuerza física.

Mientras que los Thunder llevaban una semana sin jugar al haber barrido (4-0) la eliminatoria de los cuartos de final contra los Mavericks de Dallas, los Lakers tuvieron que definir su pase a las semifinales después de ganar de forma agónica en el séptimo partido a los Nuggets de Denver.

Los Thunder llegaron a tener hasta 35 puntos de ventaja, le dieron una lección de baloncesto a los Lakers, con limpieza y sin ningún tipo de acciones antideportivas como las que tuvieron que sufrir tres semanas antes en el partido de la temporada regular cuando World Peace dejó conmocionado a Harden.

La nota negativa para los Thunder fue que el pívot Kendrick Perkins se agravó la lesión sufría de cadera desde la serie contra los Mavericks. Mientras que el ala-pívot hispano-congoleño Serge Ibaka cumplió con seis puntos en los 20 minutos que jugó al anotar 3 de 5 tiros de campo, capturó cuatro rebotes, recuperó un balón y puso un tapón.

Los Thunder, que dominaron todas las facetas del juego, menos los rebotes, 41-43 para los Lakers, sólo tuvieron cuatro perdidas de balón por 15 del equipo angelino.

Bryant anotó 20 puntos, pero nunca fue factor ni tuvo protagonismo en el juego de ataque de los Lakers, y de hecho sólo hizo 18 tiros de campo y anotó siete además de capturar tres rebotes y repartir dos asistencias muy lejos de la gran actuación individual que protagonizó Durant.

El pívot Andrew Bynum fue el único que tuvo presencia en el juego bajo los aros al conseguir un doble-doble de 20 puntos, 14 rebotes y un tapón. World Peace anotó 12 puntos y el ala-pívot español Pau Gasol esta vez no pudo ser tampoco factor ganador al quedarse con 10 puntos y siete rebotes en los 30 minutos que jugó.

Gasol anotó 5 de 11 tiros de campo, no fue a la línea de personal y dio una asistencia. El segundo partido de la serie se jugará el miércoles en el mismo escenario del Chesapeake Energy Arena, de Oklahoma City.

Pau Gasol consiguió 23 puntos, 17 rebotes y seis asistencias, Metta World Peace hizo 15 tantos tras su regreso de una suspensión de siete encuentros y Los Angeles Lakers lograron el sábado en la noche una emocionante victoria por 96-87 sobre los Denver Nuggets.

Los Lakers se alzaron con el triunfo en el Séptimo Partido y ganaron su serie de primera ronda en la postemporada de la NBA.

Steve Blake anotó 19 puntos, la cifra más alta de su carrera, y Kobe Bryant logró 17 unidades y ocho asistencias para los Lakers, que desperdiciaron una ventaja de 16 puntos en la segunda mitad. Los Lakers sobrevivieron al último encuentro de la serie con penetraciones de muchos pases así como con fuerza física.

Con un gran juego del español Gasol, los Lakers evitaron convertirse en el noveno equipo en la historia de la NBA que desperdicia una ventaja de 3-1 en una serie de postemporada.

Andrew Bynum, de los Lakers, consiguió 16 puntos y atrapó 18 rebotes, la cifra más alta de su carrera en postemporada.

Los Angeles comenzarán el lunes en la noche la segunda ronda en Oklahoma City contra el Thunder, segundo preclasificado.

Ty Lawson y Al Harrington anotaron 24 puntos cada uno para la causa de los Nuggets, sextos preclasificados. Los Nuggets perdieron 19 veces el balón y acertaron apenas siete de 27 lanzamientos en el último cuarto.

Arron Afflalo anotó 15 puntos en el tercer Séptimo Partido que disputan los Nuggets en la historia del equipo, el cual ha sufrido la eliminación en la primera ronda en ocho de las últimas nueve postemporadas, pero jamás en un encuentro de tanta emoción.

Parecía que los Lakers tenían el control de la serie tras su estrecha victoria en el Cuarto Partido del pasado fin de semana, pero los Nuggets remontaron con dos triunfos consecutivos dominantes.

El Séptimo Partido fue un espectáculo grandioso, debido a que ambos equipos asestaron golpes importantes al otro en los últimos minutos.

World Peace acertó cuatro canastas triples y dio energía a Los Angeles con una defensiva firme en su regreso.

Ron Artest, como se llamaba antes, se perdió la final de la temporada regular de Los Angeles y los primeros seis partidos contra Denver debido al codazo que propinó a James Harden, de Oklahoma City. Harden, Sexto Jugador del Año de la NBA, será tal vez uno de los encargos defensivos que tendrá World Peace en la próxima ronda.

"Jugamos a la ofensiva", señaló Gasol. "Atacamos mejor la pintura rival. Capturamos tantos rebotes como pudimos cada vez. Como estábamos de espaldas contra la pared quizá tuvo que ver", apuntó.

Andrey Amador (Movistar) realizó este domingo una de sus mejores etapas en el Giro de Italia al estar 200 kilómetros en fuga en la octava etapa, e incluso ser líder transitorio.

Amador estuvo junto al grupo en fuga desde el kilómetro 15, para que después el "tico" partiera con el corredor Marczynski a unos 60 kilómetros de la meta.

Finalmente fueron alcanzados por los equipos que perseguía, y Amador llegó en el puesto 131 a poco más de 16 minutos del ganador Domenico Pozzovivo.

Ahora Amador se ubica en la posición 64 de la tabla general a 16 mns 58 segs del líder.

Victoria clara para Domenico Pozzovivo (Colnago CSF Inox). Segundo, Beñat Intausti (Movistar Team). Purito Rodríguez ha esprintado para ser tercero y logra ocho segundos de bonificación que le dejan a nueve segundos de la maglia rosa.

ETAPA 8

1 POZZOVIVO Domenico ITA COG 6:06:05 0:00 20"
2 INTXAUSTI ELORRIAGA Benat ESP MOV 6:06:28 0:23 12"
3 RODRIGUEZ OLIVER Joaquin ESP KAT 6:06:32 0:27 8"
4 DE GENDT Thomas BEL VCD 6:06:32 0:27
5 CATALDO Dario ITA OPQ 6:06:32 0:27
6 CARUSO Damiano ITA LIQ 6:06:32 0:27
7 BRAMBILLA Gianluca ITA COG 6:06:32 0:27
8 HUZARSKI Bartosz POL APP 6:06:32 0:27
9 RUJANO GUILLEN Jose' VEN AND 6:06:32 0:27
10 GADRET John FRA ALM 6:06:32 0:27

131 AMADOR BIKKAZAKOVA Andrey CRC MOV 6:22:14 16:09

Aún brilla el sol en Madrid, pero los focos de la pista central ya están encendidos. Todos los ojos y todas las luces se dirigen hacia el mismo hombre, el suizo Roger Federer, capaz de lograr varias proezas en la misma tarde: el campeón de 16 grandes remonta 3-6, 7-5 y 7-5 al checo Berdych; le arrebata el número dos a Rafael Nadal; iguala el récord de títulos de masters 1.000 del español (20) y vuelve a subrayar la vigencia de su tenis a apenas dos semanas de Roland Garros (desde el 27 de mayo).

Tras desperdiciar dos puntos de partido, Federer perdió ante el serbio Novak Djokovic en las semifinales del Abierto de Estados Unidos 2011. Desde entonces, solo ha caído en tres encuentros y ha ganado 45, cuando está cerca de los 31 años y cuida de dos niñas. Su currículo, que podría haberle apagado el apetito, sigue creciendo. Simplemente, tremendo.

En Madrid bien pudo llegar una cuarta derrota. Berdych no jugó con pelotas, sino con balas. El checo hizo de cada golpe un disparo. No jugó contra Federer, sino contra las líneas. Propuso una ruleta rusa, un todo o nada que tuvo el riesgo extremo como guion y sus ataques planos como argumento. Para el número siete, el diálogo era una condena y el monólogo una posibilidad. Federer arrancó impresionado por lo que se le venía encima. Perdió su primer servicio de error en error, sin exigir ninguna proeza de su contrario. Le costó un mundo inquietar al resto. Para su nivel habitual, al inicio fue un Federer errático, sostenido por los chispazos de su talento, pero sin la continuidad necesaria para contener a un tenista iluminado. En los tres primeros juegos solo ganó cuatro puntos, por 12 de su contrario. Eso dio aliento al checo. En la altura de Madrid y sobre la tierra azul de la capital, Berdych era un ogro tremendo.

El número siete, que le rompió el saque al suizo cuando este sacaba por el duelo y luego levantó tres puntos de partido, interpretó la pista en vertical. Lejos de amilanarse ante una leyenda que le quiso mover a lo ancho hasta cocerle las piernas, tiró profundísimo y explotó los paralelos. Compitió sin miedo. Sin dudas. Frío como el hielo. En consecuencia, el campeón de 16 grandes nunca estuvo cómodo. Solo un tenista de su calibre podría vencer en un día de claroscuros y contra un contrario tan incontrolable como el río que se desborda. Puro instinto de supervivencia. Puro instinto ganador. Puro Federer, que solo ganó dos puntos más que el checo (103 a 101).

“El nivel de juego ha sido bueno en una pista dura, en la que a veces es difícil moverse”, dijo el suizo al recoger el trofeo, su primera crítica a la superficie en toda la semana, secundada por el público, que pitó a Ion Tiriac, dueño del torneo, y a Manolo Santana, su director. En el diagnóstico coincidió la estadounidense Serena Williams, coronada 6-1 y 6-3 ante la bielorrusa Victoria Azarenka, para luego restarle importancia. “Las mujeres somos mucho más duras que los hombres, por eso tenemos los niños”, dijo entre risas.

Tras 44 días sin competir, Federer, que duda si jugar esta semana en Roma, lo que facilitaría que Nadal intentara recuperar el número dos antes de Roland Garros, volvió a coger la raqueta en Madrid. Al final del torneo, sin importarle la calidad de la pista o la dureza de un cuadro complicado, él se quedó la Copa. Es el sello de un mito, la marca de un tenista único que hace de cada encuentro una ocasión que guardar en la memoria.

¿Quién está en línea?

Tenemos 32 invitados conectado(s)