Fotografía: Revista Vive
Fotografía: Revista Vive


La Comisión Europea (CE) ha acelerado sus medidas contra las noticias falsas con la creación de un grupo de expertos de alto nivel que ofrecerá opciones para combatir esta "amenaza contra los valores democráticos" y que ha iniciado hoy su trabajo.

El grupo tendrá como principal objetivo suministrar a la CE "opciones y elementos de reflexión sobre todas las cuestiones ligadas a las noticias falsas en los medios tradicionales y sociales, y sobre la manera de hacer frente a sus consecuencias políticas y sociales", indicó en una rueda de prensa la comisaria europea de Economía y Sociedad Digital, Mariya Gabriel.

Para ello, una de las primeras tareas que deberá realizar consistirá en buscar una definición concreta de "falsa información".

"Sabemos que las falsas informaciones deben ser delimitadas por contenidos ilegales, para los que tenemos disposiciones en las leyes europeas, las leyes nacionales", dijo la comisaria, que reconoció no obstante que la mayor parte de las informaciones falsas "no son ilegales" de por sí.

La Unión Europea (UE) da así un paso más en la lucha contra el auge de la desinformación, que considera que puede desestabilizar los "valores democráticos", y que se convirtió en una realidad en citas electorales como el referéndum del "brexit" de 2016 en el Reino Unido o las elecciones presidenciales francesas de 2017 en las que el socioliberal Emmanuel Macron derrotó a la euroescéptica Marine Le Pen, entre otros.

Previamente había creado grupos de comunicación estratégica (los "StratCom") centrados en desenmascarar la información falsa y propaganda procedente de regiones como el este de Europa y principalmente Rusia, o el sur, de grupos terroristas como el Estado islámico.

Este nuevo grupo de expertos -para el que la CE recibió 350 candidaturas-, cuenta con más de 40 representantes de redes sociales, medios de comunicación, la sociedad civil o el mundo periodístico y académico, entre los que se cuenta la periodista española de "La Sexta" Clara Jiménez Cruz en representación de la plataforma "Maldito Bulo", dedicada a desmontar rumores que circulan por internet.

También forman parte del grupo responsables de empresas tecnológicas como Google, Facebook o Twitter, de organizaciones como Reporteros Sin Fronteras, medios de comunicación como SkyNews o EurActiv, universidades e institutos de periodismo de la Sorbona, Oxford, Liubliana o Riga y editores como empresas de información y entretenimiento como Bertelsmann o Mediaset.

Está presidido por la profesora y jurista holandesa especializada en comunicación Madeleine de Cock, quien consideró que se enfrentan a un "problema endiablado que tiene potencialmente muchos efectos perturbadores en nuestras sociedades", por lo que pidió un "equilibrio entre libertad de información y el derecho de recibir información comprobada con datos y plural".

"Tenemos que ser proactivos y no esperar a que las cosas vayan realmente mal", consideró, y abogó por dar a este "problema" una "solución multidimensional".

Preguntadas en concreto por la influencia de las noticias falsas en procesos electorales, Gabriel y De Cock confirmaron que "se tendrá en cuenta" en general aunque no se centrarán en casos particulares.

Gabriel explicó que los resultados de las discusiones de este grupo se integrarán con los de la consulta pública sobre noticias falsas impulsada por Bruselas y que se cerrará el 23 de febrero, y los del eurobarómetro relacionado que se abrirá la semana próxima.

Todo ello servirá de base a la CE para presentar una comunicación (documento no legislativo) sobre las noticias falsas en primavera.

"Nuestro objetivo es ver a nivel europeo qué acciones comunes podemos tomar" ante este fenómeno, indicó Gabriel, al cual tildó de "amenaza para nuestros valores democráticos".

Para la comisaria, es importante "mejorar la libertad de expresión y el pluralismo de los medios" y la "manera en que los ciudadanos acceden a la información", ante la "inquietante" propagación de las noticias falsas.

Aunque admitió que los ciudadanos son libres de "creer o no creer una información", resaltó la importancia de "elaborar mecanismos que identifiquen y limiten la circulación" de este tipo de noticias, así como "favorecer la transparencia, la credibilidad de las fuentes de información".