La primera ministra británica, Theresa May, admitió hoy que el Reino Unido entra en un "momento crucial" de las negociaciones del "brexit" y reconoció la "complejidad" de las conversaciones que hay por delante con la Unión Europea (UE).

En un discurso en Londres sobre su posición de cara a la próxima fase de las negociaciones, May dijo que el acuerdo al que se alcance con la UE "debe respetar el resultado del referéndum" de 2016, en el que los británicos votaron por el "brexit", y se mostró confiada de conseguir un pacto porque es de "interés" de ambas partes.

La "premier" conservadora también subrayó que el Reino Unido, la República de Irlanda y la UE deben encontrar una solución al problema de la frontera entre las dos Irlandas, una de los puntos más difíciles de las conversaciones.

"Nuestra retirada de la UE causa unos particulares desafíos para Irlanda del Norte y para Irlanda. Nos unimos a la UE hace 45 años. No es sorprendente que nuestra decisión de marcharnos cause ansiedad y un deseo por lograr soluciones", dijo May, que ha prometido evitar una frontera dura entre ambos territorios a fin de no perjudicar el acuerdo de paz en la provincia británica.

En su muy esperado discurso, May resaltó que debe haber una competencia "justa" y "abierta" en la nueva relación comercial que tengan el Reino Unido y la UE una vez consumado el "brexit".

Según la líder conservadora, May señaló que este vínculo comercial debe contar con un "mecanismo" de arbitraje que sea independiente, al tiempo que resaltó la necesidad de un diálogo permanente entre ambas partes y defendió que se ponga fin a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia en el Reino Unido.

La primera ministra admitió hoy que en estas negociaciones, centradas en el periodo de transición y el vínculo comercial, "nadie obtendrá todo lo que quiera" y reconoció que habrá "altibajos".

"Como en toda negociación", éstas serán "ásperas", pero que el objetivo es que el Reino Unido y la UE "permanezcan vinculados" por los "muchos lazos y valores que tenemos en común", dijo.

"Vamos a avanzar (en las negociaciones) de manera calmada, con paciencia con cada una de las posiciones. Es mi responsabilidad como primera ministra aportar el liderazgo para nuestro país en este momento crucial", afirmó la política conservadora.

También expuso cinco pilares que guiarán sus próximas negociaciones sobre el "brexit": el respeto por el resultado del referéndum de la UE de junio de 2016, que el nuevo acuerdo entre Londres y Bruselas no fracase, que el pacto preserve los empleos y la seguridad, que respete al Reino Unido como país tolerante y moderno y que asegure la unidad del Reino Unido.