El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió hoy en que está "vigilando" la situación en Irán, donde las protestas que comenzaron el pasado jueves han causado 20 muertos y las autoridades han amenazado con acusar a los manifestantes de delitos castigados con la pena de muerte.

"El pueblo de Irán por fin está actuando contra el brutal y corrupto régimen iraní. Todo el dinero que tan tontamente les dio el presidente (Barack) Obama fue a parar al terrorismo y a sus 'bolsillos'", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

"El pueblo tiene poca comida, una gran inflación y ningún derecho humano. ¡Estados Unidos está vigilando!", agregó.

Las manifestaciones antigubernamentales contra la corrupción y la carestía de la vida han dejado ya al menos 20 muertos en los enfrentamientos registrados entre los manifestantes y los agentes de seguridad y 450 personas han sido detenidas solo en Teherán.

Trump lleva varios días tuiteando sobre la situación en Irán: este lunes aseguró que "es hora de un cambio" en el país, y el domingo acusó al Gobierno iraní de "cerrar Internet para que los manifestantes pacíficos no puedan comunicarse", después de que se cortara totalmente el acceso a las redes sociales.

El líder supremo iraní, Alí Jameneí, culpó hoy a los "enemigos de la República Islámica de Irán" de estar detrás de las manifestaciones y de querer perjudicar al país, en su primera reacción ante los acontecimientos.

Por su parte, el presidente del Tribunal Revolucionario de Teherán, Musa Ghazanfarabadí, aseguró hoy que los detenidos en las protestas serán declarados culpables de diferentes delitos, entre los que figuran "atentar contra la seguridad nacional" y la "enemistad con Dios" (moharebeh), ambos penados con la condena a muerte.

"Cada día que pase y las personas sean detenidas, aumentará su crimen y castigo y nosotros ya no los consideramos manifestantes por sus derechos, sino que quieren perjudicar al régimen", dijo Ghazanfarabadí, según la agencia iraní de noticias Tasnim.