El excandidato opositor hondureño Salvador Nasralla, quien denunció un fraude en su contra en los comicios presidenciales de noviembre, dio hoy marcha atrás en su decisión de hacerse a un lado en la contienda y de disolver la alianza que lo postuló, y anunció nuevas movilizaciones.

"La Alianza de Oposición contra la Dictadura nunca se disolvió. Les confirmo que la alianza está más sólida que nunca, empezaré a actuar como presidente electo de los hondureños y (el exgobernante) Manuel Zelaya continuará siendo el coordinador general de las actividades de la alianza", dijo Nasralla en rueda de prensa.

Nasralla manifestó el 22 de diciembre de 2017 que quedaba "fuera de escena" y que la Alianza de Oposición contra la Dictadura quedaba "diluida", tras el reconocimiento de Estados Unidos al triunfo del presidente Juan Orlando Hernández en los comicios del 26 de noviembre en Honduras.

La Alianza de Oposición, que no reconoce los resultados de lo comicios, abrió una nueva etapa de movilizaciones en las calles. La próxima el sábado en San Pedro Sula, norte del país, para defender el triunfo de Nasralla, quien anunció que tomará posesión del cargo el próximo 27 de enero durante un "acto grande" que celebrará en un complejo deportivo.

Nasralla indicó que continúa realizando "gestiones" ante la Organización de Estados Americanos (OEA), pero señaló que la propuesta del secretario general del organismo, Luis Almagro, de celebrar nuevas elecciones en Honduras "no me conviene".

"Yo ya gané, pero si esa es la solución para que haya paz en Honduras no tengo ningún miedo porque gané con el 60 % y si hay nuevas elecciones ganó por el 80 % porque ahora tengo a todo el país apoyando nuestras protestas", subrayó Nasralla.

El expresidente hondureño Manuel Zelaya, por su parte, indicó que la propuesta sobre nuevos comicios en Honduras "no nos está haciendo ningún bien" y aseguró que Almagro "no tiene ningún poder para lograr que se hagan nuevas elecciones".

"Nosotros estamos de acuerdo con nuevas elecciones, pero sabemos que es una trampa del señor Almagro porque no hay posibilidades de que él tomé una decisión sobre nuevas elecciones", enfatizó Zelaya.

Nasralla señaló que los líderes de la Alianza de Oposición no pueden evitar que los hondureños se manifiesten en las calles en contra del presunto fraude que él ha denunciado, pero aseguró que este mes de enero "será súper recordado en la historia de Honduras, mucho más que junio de 2009", cuando el expresidente Manuel Zelaya fue derrocado.

Sobre el diálogo convocado por Hernández para aliviar la crisis política en Honduras, Nasralla dijo que el mismo debe ser entre la oposición y el gobernante actual con la presencia de un mediador internacional.

"Tenemos que hacer un diálogo con el Gobierno y con el impostor que nos quiere robar las elecciones y nosotros", enfatizó Nasralla, quien insistió en que "deben respetar" su triunfo en las elecciones.

En tanto, el depuesto expresidente instó a Estados Unidos a que respete la "soberanía" del pueblo hondureño y afirmó que los 30 diputados electos del Partido Liberal y Refundación (Libre) no asistirán a la toma de posesión de Hernández el próximo 27 de enero.

"¿Podrá tomar posesión otro presidente aunque este avalado por Estados Unidos?", se preguntó Zelaya, quien señaló que los hondureños "no queremos que ustedes (estadounidenses) vengan a avalar otro dictador en Honduras, rectifiquen y respeten la soberanía de este pueblo".

Tildó de "payasada jurídica" la próxima toma de posesión del reelecto presidente hondureño, porque "no tiene ninguna legitimidad", y afirmó que el triunfo de Nasralla lo defenderán en las calles y llamó a los hondureños "a la desobediencia civil", lo que también hizo el candidato opositor.

"No hay legitimidad en Honduras a partir del 27 de enero", enfatizó Zelaya, quien fue derrocado cuando intentó establecer una Asamblea Nacional Constituyente para, entre otras reformas, incluir la reelección en la Carta Magna.