El debate del empleo calienta la contienda electoral. Al menos 5 de los candidatos presidenciales señalan las fallas del actual Gobierno en este tema y se arriesgan a dar sus propias promesas de llegar al poder.

La promesa más osada es la del candidato Partido Unidad Social Cristiana, Rodolfo Piza, quien ofrece crear más de 200 mil plazas.

 

El verdiblanco Antonio Álvarez Desanti, atacó directamente al presidente Luis Guillermo Solís por incumplir su meta de 217 mil empleos, y se comprometió a generar 155 mil nuevos trabajos si llega a la presidencia.

 

Fabricio Alvarado, candidato por Restauración Nacional, habla de al menos 100 mil nuevos empleos concentrados en el sector privado.

 

En el caso de Sergio Mena, el compromiso es más conservador dado que su objetivo es abrir entre 10 mil y 15 mil empleos por año.

 

El candidato del PAC, Carlos Alvarado, se reusó de dar cifras de empleo, pero se comprometió a una reducción del desempleo cercana al 2% en los cuatro años de un eventual Gobierno.

 

 Los candidatos del Frente Amplio, Edgardo Araya, y del Partido de los Trabajadores, John Venga optaron por amarrar con cifras sus promesas de más empleo.