La lectura del por tanto comenzó a las 8:30, con media hora de retraso para atender medicamente a Gerardo Ríos Mairena.

El único detenido por la masacre fue condenado a 35 años, por cada uno de los 5 homicidios calificados, contra los estudiantes universitarios, el 19 de enero del 2017, en Liberia.

Otros 35 años de condena por la tentativa de homicidio contra la menor, de ahora 15 años, quien sobrevivió, y otros 6 años de cárcel por abuso sexual contra una de las víctimas.

En total: 216 años de condena, que se reducen a 50 años.

Los jueces analizaron 70 pruebas y 27 testimonios, y descartan dudas de que Rios Mairena fue el único autor de la masacre.

 

El testimonio de la menor sobreviviente, su descripción del asesino, incluyendo un tatuaje en su espalda, y su reconocimiento, fueron clave en el proceso.

El tribunal también analizó una carta anónima que se entregó a la iglesia local y que inculpaba a Rios Mairena.

Las huellas y el cuchillo utilizado fueron clave para la investigación.

 

Por medio de la radio bases, se rastreó el teléfono celular de Rios Mairena, con lo que se comprobó que, al momento de darse el aviso de los asesinatos, el sentenciado salió de la zona, lo que contradice a su familia.

Para los jueces, Rios Mairena planeó los homicidios con alevosía, y logró amarrar, amordazar y disminuir a los jóvenes asesinados.

 

El Tribunal de Juicio de Liberia también obliga al condenado a pagar 20 millones de colones y ordena la prisión preventiva hasta que la sentencia quede en firme.