La Corte Internacional de Justicia dio su fallo este viernes respecto a lo litigios fronterizos entre Costa Rica y Nicaragua, en el cual se disputaban los límites marítimos entre ambos países.

Se obliga a Nicaragua a pagar $378,890 dólares como indemnización por los daños ocasionados a Isla Calero. El monto es muy inferior a los 6.7 millones de dólares que había reclamado Costa Rica a Nicaragua tras el reconocimiento que otorgó esa misma Corte a nuestro país de la soberanía sobre Isla Calero.

Los 15 jueces de La Haya le otorgan plazo máximo a Nicaragua hasta el 2 de abril o de lo contrario correrán un interés del 6% anual.

También se estableció que Nicaragua violó la soberanía de nuestro país con el campamento militar que ingresó al territorio nacional, específicamente en la Isla Calero. 

Los jueces sentenciaron que la playa que se comprende entre la laguna Los Portillos y la desembocadura del río San Juan son pertenecientes a la isla Calero, y esta es propiedad costarricense. 

El equipo legal costarricense también expresó su alegría por el fallo. "Costa Rica sale muy satisfecha. Es histórico porque la corte ha determinado de forma unánime que debe retirar el campamento" de Isla Portillos, dijo el agente Sergio Ugalde.

También se señaló que toda la costa norte de la isla es territorio costarricense, por ende la Corte obligó al gobierno nicaragüense a retirar el ejercito de este territorio de manera inmediata, según la decisión unánime de los miembros de la Corte. 

El Tribunal reconoció que la frontera al norte en el Caribe inicia en la desembocadura del río San Juan, y no en Punta Castilla, tres kilómetros al sur, como pretendía Nicaragua, y  rechazó el argumento de este país de que no había irregularidad porque, donde se ubica el campamento militar, formaba parte de un antiguo canal, que conectaba la laguna Portillos, al río San Juan.

Respecto a la frontera marítima en el Océano Pacífico, el alto tribunal de Naciones Unidas tuvo en cuenta parcialmente una de las reclamaciones de Managua: no tener totalmente en cuenta la Península de Santa Elena como uno de los puntos equidistantes para establecer la delimitación marítima.