Casos como el de Paula Chinchilla son cada vez más frecuentes, niños que desde edades muy tempranas deben lidiar con inyecciones de insulina, glicemias, y citas de control en el médico.

Cada año, cerca de 60 niños y adolescentes son diagnosticados con diabetes.

Lo detalla el doctor Roberto Bogarín, endocrino pediatra del Hospital Nacional de Niños.

 

La mayoría de los casos se presentan a partir de los cuatro años y en la adolescencia.

 

Los pacientes de diabetes deben recibir tratamiento de por vida, ya que la enfermedad no tiene cura.

 

Los hábitos de alimentación y la falta de ejercicio son factores que pueden pasarle la factura a los menores.

El tratamiento de la enfermedad puede costarle cerca de cien mil colones al mes a la seguridad social por paciente.