El Ministerio de Salud denunció este martes la violación de la orden sanitaria emitida el pasado 29 de noviembre al Balneario San Lucas Beach Club en Puntarenas.

De acuerdo con la institución, la administración del balneario rompió los sellos de clausura y reabrió sus puertas pese a no contar con el aval para su funcionamiento.

El ministerio de Salud elevó el caso a la Fiscalía. Así lo confirmó Ericka Jiménez, del Área Rectora de Salud de Puntarenas.

 

Las irregularidades en la piscina es uno de los aspectos que más preocupa a la entidad.

 

A pesar de la medida, el balneario anunció en sus redes sociales que trabajan con normalidad.

En el artículo 312 del código penal se establece una pena de tres meses a dos años de prisión a quien viole los sellos de una autoridad.